Combo · Dos destinos, un viaje
Llegada al aeropuerto Ngurah Rai. Transfer privado hacia el norte — 45 minutos hasta Ubud, cruzando arrozales y templos que no aparecen en ninguna guía. Check-in en el Adiwana Bisma, suspendido sobre el valle del río Campuhan con vistas a la jungla. El día 1 es tuyo: primeros pasos por el mercado de Ubud, galerías de arte, el Palacio. Noche: cena de bienvenida del grupo. Día 2: primera inmersión cultural — Monkey Forest a primera hora (antes de las 9am son tuyas las fotos), templo Saraswati, masaje balinés en el spa del hotel.
Día 3: Tegallalang al amanecer — antes de que lleguen los tours, los arrozales UNESCO son tuyas. Pura Tirta Empul con ceremonia de purificación en fuentes sagradas; Goa Gajah, la cueva del elefante del siglo IX. Día 4: Jatiluwih — 600 hectáreas de terrazas en el flanco del volcán Batukaru, el arrozal que nadie en Buenos Aires mencionó. Yoga opcional al amanecer. Día 5: Pura Besakih, el "templo madre" de Bali en las faldas del volcán Agung, más aldea de artesanos de Mas (tallas de madera que se hacen con formón, no con CNC).
Días 6 y 7 en Ubud con tiempo libre para explorarlo a tu ritmo — galerías de pintura tradicional wayang, cafés de especialidad, los senderos del valle Campuhan. Día 7 al atardecer: danza Kecak en Playa Melasti — la versión más impresionante del ritual, con el océano Índico como escenario y el sol cayendo al agua, 50 metros sobre los acantilados. Día 8: última mañana en Ubud, transfer en speedboat a Gili Trawangan (partido desde Serangan, aprox. 90 minutos de travesía).
Gili T tiene algo único en el mundo: no hay motos ni autos. La isla entera se recorre en bicicleta o en cidomo (carreta con caballo). Dos días de snorkel con tortugas marinas en libertad total — nadan entre vos sin miedo. Aguas turquesa sobre coral, arena blanca, y el volcán Rinjani de Lombok en el horizonte. Almuerzo de langosta fresca en playa, atardecer con coctelería en los swings sobre el agua. Una pausa de silencio real después de 8 días de cultura en Bali.
Speedboat de regreso a Bali, check-in en el Grand Palace Sanur. El barrio de Sanur es la Bali menos turística del sur — veredas frente al mar, puestos de jus de frutas tropicales, locales tomando café. Día 11: excursión a Nusa Dua — playas de arena blanca, aguas turquesa y el templo costero Pura Geger al atardecer. Día 12: mañana libre en Sanur, tarde de cena de despedida con el grupo frente al mar. Día 13: transfer al aeropuerto según horario de vuelo.
Tegallalang · Ubud
Arrozales al amanecerLlegada a Atenas y transfer al hotel. El día 2 arranca temprano: la Acrópolis al amanecer antes de los turistas — el Partenón, el Erecteion, la vista más antigua de Europa. Tarde en el barrio de Plaka con sus tabernas y calles empedradas del siglo XIX.
El Museo Arqueológico Nacional — la colección más importante del arte griego antiguo del mundo. El barrio de Psirri con sus galerías, mercado de antigüedades y el mejor brunch de Atenas. Tarde en el Ágora — donde Sócrates debatía filosofía hace 2.500 años.
Ferry desde el Pireo hacia Santorini. El mar Egeo desde cubierta es uno de los mejores espectáculos de la naturaleza. Llegada a última hora de la tarde y primera caminata por los bordes del caldera al atardecer.
Oia al atardecer — el momento que define el viaje. Los acantilados de Fira, las playas de arena volcánica negra de Perivolos y Perissa. Clase de cocina griega con productos locales y vino Assyrtiko de las viñas volcánicas de la isla.
Excursión en velero al volcán activo de Nea Kameni — la caldera que todavía humea — y baño en las piscinas termales naturales de aguas rojizas. Por la tarde, visita a una bodega tradicional con cata de vinos blancos únicos en el mundo por el suelo volcánico.
Ferry a Mykonos. Los molinos de viento icónicos, Little Venice con sus casas de colores sobre el mar y la vida nocturna más famosa del Mediterráneo. Tarde libre para explorar las callejuelas blancas y encontrar la playa que más te guste.
Excursión de un día a Delos — la isla sagrada de Apolo, patrimonio de la humanidad, accesible solo en barco. Nadie vive en Delos desde el siglo I a.C. Las ruinas helenísticas son las mejor conservadas de toda Grecia. Un lugar que muy pocos turistas conocen.
Ferry o vuelo desde Mykonos a Atenas. Vuelo de regreso con los ojos llenos de azul y blanco, el paladar educado en vinos volcánicos y la convicción de que Grecia merece una segunda visita. La mayoría vuelve.
Santorini · Grecia
El atardecer que lo define todoLlegada a Estambul. El día 2 empezamos en Santa Sofía — 1.500 años de historia en una sola estructura que pasó de iglesia a mezquita a museo y a mezquita de nuevo. La Mezquita Azul, el Palacio Topkapi y el Gran Bazar con sus 4.000 tiendas. Cena frente al Bósforo con vista a los dos continentes.
Cruzar el Bósforo en ferry al lado asiático de Estambul. Kadıköy — el barrio bohemio que los turistas no visitan — con su mercado de especias, galerías de arte y los mejores desayunos turcos del mundo. Tarde en el Bazar de las Especias y el barrio de Balat con sus casas de colores. El punto exacto donde Europa y Asia se tocan.
Vuelo a Göreme. Los conos de hadas volcánicos, el Valle de los Monjes y la ciudad subterránea de Derinkuyu — excavada a 85 metros de profundidad donde vivían 20.000 personas. Las iglesias rupestres del siglo IV pintadas con frescos que los primeros cristianos crearon en secreto dentro de las rocas.
El momento más memorable del viaje — garantizado. Una hora sobre el paisaje lunar de Capadocia mientras el sol sale sobre la estepa anatoliana y los globos de colores flotan entre los conos de piedra volcánica. Es la experiencia número uno en el ranking de nuestros viajeros. Por la tarde, cata de vinos locales en una bodega excavada en la roca.
Las ruinas de Éfeso — la ciudad griega mejor conservada del mundo con 250.000 habitantes en el siglo I a.C. La biblioteca de Celso, el teatro romano con capacidad para 24.000 espectadores, el Templo de Artemisa y la Casa de la Virgen María en la colina del Bülbüldağ. Historia que todavía se sostiene en pie.
Las termas calcáreas de Pamukkale — patrimonio de la humanidad — con sus piscinas en cascada de agua a 36°C sobre formaciones blancas que parecen algodón o nieve. Las piscinas de Cleopatra, donde se dice que Marco Antonio la obsequió con estas aguas termales. Hierápolis, la ciudad romana adyacente, con su necrópolis y su teatro.
La costa egea de Turquía — la Grecia que nadie visita por la mitad del precio. El Castillo de los Caballeros de San Juan, construido en el siglo XV con mármol del Mausoleo de Halicarnaso. La marina de yates más elegante del Egeo turco. Última tarde frente al mar Egeo antes de volver.
Vuelo desde Bodrum o Izmir vía Estambul. Turquía es el único país del mundo en dos continentes — y se nota en cada ciudad, cada plato, cada cara. Con la cabeza entre Europa y Asia y la certeza de que un viaje no alcanza para entender todo lo que Turquía tiene para dar.
Capadocia · Turquía
El amanecer más irrepetibleVuelo no incluido · Precios en USD por persona · Todas las comidas incluidas